Cuidado Personal: Sustituir todos aquellos actos que corresponden al cuidado del residente y que cualquier usuario del Centro no puede realizar por sí mismo.

Atención Sanitaria: Mantener al residente en el mejor estado de salud dentro de las limitaciones de su situación, tratando de evitar nuevas enfermedades y favoreciendo cualquier medida rehabilitadora, en la medida de lo posible, entre residentes con incapacidad psicofísica.

Estimulación: Proporcionar al residente los medios humanos e instrumentales que le permiten sostener el mejor estado funcional posible, recuperando aquellas capacidades que pudieran ser susceptibles de rehabilitación, y consiguiendo un nivel de actividad, según cada necesidad, que evite el incremento del deterioro.

Resocialización: Procurar despertar y afianzar los mecanismos sociales. Afirmar la relación con familiares, antiguos vecinos y amigos, fomentar la convivencia con los compañeros del Centro y sus familias, con el personal... En definitiva, "humanizar el Centro".

Asistencia Pastoral: Ofrecer al residente la ayuda religiosa que solicite a través del agente pastoral del centro.

Alojamiento: Ofrecer unos espacios y unas condiciones ambientales apropiadas para desarrollarse.